sábado, 29 de septiembre de 2018

La medida con que midan se usará para medir lo que reciban


Sogyal Rimpoché escrribió:


Hasta el más pequeño de nuestros pensamientos queda registrado.

Como decía el poeta: Hoy he aprendido que no se puede esperar mucho ni siquiera del mejor de los hombres, si es que su lealtad es tentada con algo de su interés. No está bien hacer la vista gorda ante la flaqueza de nuestro hermano, pues como dicen las Escrituras: El que es injusto e lo poco también lo es en lo mucho. Si en un hombre descubrimos una pequeña mentira, hemos de ver venir mentiras mucho más grandes. Igual sucederá con sus ocultamientos. Lo más lindo es que este defecto lo perpetran personas que se abanderan en contra de la injusticia. Quienes en un tiempo detractaban el desfalco, no tendrán el menor inconveniente en mostrar cómo nos estafaron si creen que podemos rescatarlos de sus infiernos.
Cuando ésos alguien se convierten en víctimas de las circunstancias que engendró su propia deslealtad, descubren algo que no consiguen articular con palabras: que la justicia de la Coincidencia no se circunscribe a los teje y maneje de la causa y el efecto.
Tomar una decisión que nos permita ser desleales, conlleva en sí misma consecuencias cuya magnitud está a la altura de aquella traición. Pero también es cierto, y esto lo he visto, que un traidor no duda en solicitar la ayuda de la misma persona a la que ha engañado, apelando neciamente a que su omisión no fue mentira.
Cito aquí unas palabras de Pablo Bedoya:

La omisión son las mentiras de la consciencia.

Podemos percibir a Dios en una pequeña equivocación de nuestro pensamiento, pero al final, en este cómico multiengranage de sucesos al que llamamos azar, cada cual recibe por sus acciones el castigo justo. Mnémesis. Una consecuencia terrible de un pensamiento aparentemente inofensivo... Nos lleva a pagar con creces. Y así escribió el poeta:

El porvenir es tan irrevocable
Como el rígido ayer.
No hay una cosa
que no sea una letra silenciosa
de la eterna escritura indescifrable:
Cuyo libro es el tiempo.

Quien se aleja de su casa ya ha vuelto;
Nuestra vida es la senda futura y recorrida;
El rigor ha tejido la madeja.

No te arredres: La ergástula es oscura
La firme trama es de incesante hierro.
Pero en algún recodo de tu encierro
puede haber una luz, una hendidura.

El camino es fatal
(Como la flecha).
Pero en las grietas está Dios
(Que acecha).”



Dnld 2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La medida con que midan se usará para medir lo que reciban

Sogyal Rimpoché escrribió: Hasta el más pequeño de nuestros pensamientos queda registrado. Como decía el poeta: Hoy ...